«Al crepitar del fuego salimos corriendo, solos tú y yo, cuando todos dormían, entrelazadas nuestras manos, anudados los corazones, silbando la melodía del ser libre, engañados, por nosotros mismos, creyendo ser únicos e irrepetibles, pero sólo siendo nada en pos de la nada, mas no importa, nos sabemos fracasados, sólo puntos suspensivos, sólo corrientes de aire, sólo intervalos entre una luna y otra, sólo silencio, solamente solos, yo contigo y tú conmigo, incomprensible trajinar de cuerpos, pero solos, amando, sin saberlo, a la soledad, tú conmigo y yo contigo, pero solos».

Kutxi Romero
(Ruidografías)

18 de diciembre de 2011

Impaciente, impaciente...

‎(...) soy un impaciente, lo sé y me gusta. Creo que aunque la impaciencia se convirtió en su día en un defecto horrible, todos sabemos que es una virtud. 
Algún día el mundo será de los impacientes. O eso espero.

— Todo lo que podríamos haber sido tú yo sino fuéramos tú y yo (Albert Espinosa)

2 comentario(s):

C. dijo...

Me decepcionó ese libro. Mucho. Tanto que no volví a leer a ese autor, por mucho que sus títulos sean adictivos.

Pedalier dijo...

Aunque no comparto la conclusión de la cita, me parece una cita interesante.

Me apunto el autor y el libro.

Si no nos leemos antes, Feliz Navidad.